COTORRA
martes 16 de abril de 2019
Todo lo que se dice aquí es mentira.
Facebook Twitter RSS
1016 lectores
Última actualización: 14:48
Lo que nadie contó

Sabbatella quedó atascado cuando quiso meterse clandestinamente en la Afsca para reasumir funciones

Mal aconsejado, le choreó un banquito al limpiabotas de la esquina, tomó coraje y trepó.

Para coronar el bochornoso papelón que protagonizó tomando por la fuerza a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), tras el decreto de intervención de Mauricio Macri, el ex director Martín Sabbatella quiso probar un último intento.

Mientras pensaba que nadie lo vería un 31 de diciembre al atardecer, uno de los pesos pesados del kirchnerismo trató de ingresar nuevamente sin autorización al edificio, esta vez por la ventana, y quedó tan atascado como los boludos que ese mismo día decidieron viajar a la Costa para recibir el 2016 frente al mar.

“La culpa no es del chancho sino del que le da de comer” dicen, y no fue justamente el Estado quien recomendó la usurpación. Sus amigos troskos le enseñaron que si no obtiene lo que necesita por las buenas, debe tomarlo él mismo por las malas.

Y así fue que, mal aconsejado, le choreó un banquito al limpiabotas de la esquina, tomó coraje y trepó.

Lamentablemente, como este valiente político sólo logró pasar la mitad de su cuerpo, los Bomberos recurrieron a la vieja y querida vaselina para sacarlo de apuros. Aceitado, en bolas y a la intemperie, Martincito pasó año nuevo reflexionando sobre su mal accionar, con mucho cagazo de que la Metropolitana, emulando el mejor estilo de la Bonaerense, lo ajusticiara por usurpador.

Comente esta nota

Raulina Pérez
Raulina es una modelo oriunda de Benito Juárez pero radicada en La Plata. Sueña con ser diputada nacional para poder justificar su abultado patrimonio económico. Seguramente lo va a lograr.
Los huevos de don Sosa
Por Fernando Rocchia, especial para NOVA