Los entes que colaboran en el marco de la festividad de Caacupé iniciaron el “Operativo Retorno” tras la finalización de la misa central en el Santuario de la Virgen Serrana. Cientos de efectivos de la Policía Nacional, Caminera y otros funcionarios del Estado y voluntarios colaboran en el mismo.
El propio Director de la Policía Caminera, Eduardo Petta, reconoció que el retorno de los peregrinantes resultará difícil por la cantidad de gente que se congregó a la madrugada en el Santuario Nacional, pero dijo que igualmente el ente a su cargo hará lo posible por hacer cumplir las leyes.
Los colectivos abarrotados de personas abandonaban la ciudad de Caacupé por los desvíos habilitados por las autoridades pertinentes y llamó la atención que las sirenas de las ambulancias se hicieron presentes en muy pocas ocasiones en la madrugada.
Los peregrinos dejaron toneladas de basura, especialmente botellas de plástico y bolsas de diferentes tamaños a su paso, lo que llamó la atención apenas amaneció este martes. En kilómetros del trayecto utilizado por las personas no había basureros habilitados, lo que facilitó que la ciudad quede muy pronto llena de basura.
LA PALABRA DEL OBISPO. El obispo de Caacupé, monseñor Claudio Giménez, condenó el secuestro, la toma de rehenes, el terrorismo y dijo que esos hechos constituyen formas inaceptables de reivindicación. El prelado formuló su rechazo a esas formas de violencia durante la misa central celebrada esta mañana ante el santuario de la Virgen de Caacupé, ente decenas de miles de fieles.
"El terrorismo se debe condenar, los terrorismos hieren profundamente la dignidad humana y constituye una ofensa a la vida, hay que defenderse del terrorismo", expresó el prelado durante su homilía.
"El secuestro de personas no se puede admitir", sostuvo en otro momento de su elocución.
"Todo secuestro es abominable a los ojos de Dios y de los hombres", agregó el obispo de Caacupé durante la misa central. |